La gastronomía de Argentina se caracteriza y diferencia de las
gastronomías del resto de
América Latina por grandes aportes
europeos. En
Argentina se combinan perfectamente, la gastronomía
criolla,
italiana,
española, en mucha menor medida
indígena e incluso algunos pequeños influjos del
África subsahariana, debido a los esclavos llevados desde África al territorio que actualmente es
Argentina.
Otro factor determinante es que
Argentina resulta ser uno de los mayores productores
agrícolas del planeta. Es gran productor de
trigo,
poroto,
choclo o maíz,
carne (en especial vacuna),
leche y, desde los
años 1970, gran productor de
soja aunque esta leguminosa no ha logrado la aceptación popular.
La gran producción de carne
vacuna hace que sea la de mayor consumo (en muchos períodos el consumo anual
per cápita ha superado los 100
kg, y durante el
siglo XIX rondaba los 180 kg per capita/año). Siendo así desde principios de siglo hasta recientemente el país donde más kilos per cápita se consume carne vacuna en el mundo.
[1] [2]De modo semejante, las enormes producciones trigueras hacen que el
pan más común sea el pan blanco de harina de trigo, y explican en gran medida el éxito de ciertas comidas de origen italiano que la utilizan y que las
pizzas argentinas tengan más masa que las italianas.
Es de notar que, además de las distinciones regionales, existe una distinción muy importante entre la gastronomía netamente urbana (muy influida por la "globalización" de las costumbres alimentarias), y la gastronomía de zonas menos urbanas y la de zonas rurales, más tradicionales y directamente más —por así decirlo— 'folclórica'.
Aunque no se conoce la existencia clara de una legislación que prohiba el consumo de carne de caballo, en Argentina existe una repugnancia generalizada al consumo de carne de equinos (y especialmente de caballos), esto se debe a la proximidad afectiva que el caballo (junto a animales domésticos como el perro y el gato) mantiene con los seres humanos (basta escuchar la
zamba "Mi alazán" o leer la
literatura gauchesca y campera para corroborar esto).
Otro conjunto de diferenciaciones está dado por los estratos socioeconómicos.
Aunque existen comidas argentinas comunes en toda la extensión del país (los
asados y el
chimichurri; los
churrascos; el
dulce de leche; las
empanadas; y el
mate —este último como una infusión—), pueden distinguirse cuatro regiones gastronómicas principales, las cuales se describen a continuación tomando como criterio la cantidad de habitantes de cada una de ellas en
2005 y
2010.
